
Juan trabajaba en una empresa hace 5 años, siempre fue muy serio, dedicado y cumplidor de sus obligaciones, llegaba puntual y estaba orgulloso de que nunca en 5 años recibió una amonestación.
Un día busco al Gerente para reclamarle:
Señor trabajo en esta empresa hace 5 años con bastante esmero y estoy a gusto con mi puesto pero siento que he sido postergado, mi compañero Pedro ingreso a un puesto igual al mío hace solo 6 meses y ya esta siendo promovido a Supervisor.
Mostrando preocupación el Gerente le dice: mientras resolvemos esto
quisiera que me ayudaras a resolver un problema. Quiero dar fruta al personal hoy después de la comida y se que en la bodega de la esquina venden fruta pregunta si venden “Naranjas”.
Juan se esmero en cumplir el encargo y en 5 minutos estaba de regreso.
Bueno Juan y dime:
Señor si tienen naranjas para la venta.
Y cuanto cuestan?
No pregunte eso.
¿Hay alguna otra fruta que pueda sustituir a la naranja?
No se señor, pero creo que sí.
Ok. Siéntate un momento.
El Gerente cogió el teléfono y mando llamar a Pedro
Cuando se presento le dio exactamente las mismas instrucciones que a Juan y en 10 min. Regreso.
Bueno Pedro dime:
Señor tienen naranjas, suficientes para todo el personal, y si prefiere también tienen plátano, guayaba y mango. La naranja cuesta $15.00 pesos el kilo el plátano $18.00, la guayaba $11.00 y el mango $20.00.
Me dicen que si compramos en mayoreo nos hacen un descuento del 5%, ya he dejado separada la naranja pero si usted decide otra cosa debo regresar a confirmar el pedido.
Gracias Pedro y se dirige a Juan que seguía estupefacto y le dice:
Juan me decías?:
Nada Señor...es todo con su permiso.
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“No seas como Juan, se como Pedro”
